La relación que se establece a través de la contemplación de la geometría del Mandala incita a un estado de meditación que ayuda a explorar los rincones de la psique.
Los Mandalas se describen como diagramas del cosmos en un sentido externo y -en un sentido interno- como guías hacia prácticas de meditación.

Para meditar con tu Mandala, basta con ponerlo en frente de ti, a la altura de tus ojos a una distancia de aproximadamente 80 cm. En un ambiente tranquilo, en completo silencio o con música relajante. Fija tu mirada en el centro del mismo pero a la vez observando el "todo".
Deja que tus pensamientos fluyan sin aferrarte a ellos.
Los Mandalas se describen como diagramas del cosmos en un sentido externo y -en un sentido interno- como guías hacia prácticas de meditación.

Para meditar con tu Mandala, basta con ponerlo en frente de ti, a la altura de tus ojos a una distancia de aproximadamente 80 cm. En un ambiente tranquilo, en completo silencio o con música relajante. Fija tu mirada en el centro del mismo pero a la vez observando el "todo".
Deja que tus pensamientos fluyan sin aferrarte a ellos.