sábado, 21 de noviembre de 2009

Recomendación literaria:"Inocencia Radical"


Título: Inocencia radical
Subtítulo: La Vida en Busca de Pasión y Sentido
Autora: Elsa Punset

Comentario:

Nacemos inocentes. Sin emociones mezcladas, sin dudas, sin miedos, sin
mentiras. Llegamos para descubrir, luminosos y coherentes.
Vulnerables pero abiertos al mundo, animados por una curiosidad
rotunda y radical, dotados de la pasión por vivir. Es entonces cuando
comienza la búsqueda del sentido en una realidad diaria de luces y de
sombras donde nos asaltan el amor, el miedo, la tristeza o la
tentación. Cómo nos enfrentamos a estas etapas cruciales, desde la
inocencia o desde la rigidez, determinará el tejido de nuestra
existencia, de cada emoción, de cada gesto, de cada pensamiento.

Elsa Punset, autora de Brújula para navegantes emocionales, nos
descubre en Inocencia radical por qué perdemos esa confianza y esa curiosidad inicial apasionadas, por qué nos cobijamos en la concesión y en la tristeza. Y nos alienta a sacar provecho de nuestra capacidad innata para amar y para transformar, a encontrar los cauces donde nuestra creatividad y nuestra energía fluyan a través de las trampas y los dones que nos acechan en los espacios donde a diario vive, o muere, nuestra inocencia primigenia y radical.

Enlaces: www.inocenciaradical.com
www.elsapunset.com

2 comentarios:

Carlos G.P. dijo...

Cordiales saludos: Mi nombre es Carlos González. He sido profesor de matemáticas y física en la enseñanza secundaria durante 24 cursos. Finalmente, al verme limitado en mi deseo de practicar una enseñanza basada en los nuevos paradigmas, decidí dejar el camino de la enseñanza oficial e iniciar uno nuevo, alternativo al sistema imperante.
Durante años, he podido comprobar como mis alumnos adolescentes enterraban sus sueños hasta hacerlos invisibles. Su entorno les enseñaba que la “seguridad” era lo primero: estábamos creando víctimas. La rabia que sentía ante tal panorama la he trasmutado en creatividad, escribiendo un libro que narra cómo empoderar a los adolescentes:
“Un maestro decide crear un ambiente mágico en su clase para empoderar a sus alumnos. Les ayuda a descubrir los enormes potenciales que habitan en su interior. Les revela un mundo más allá de la mente programada y de las creencias. Para llevar a cabo su proyecto el profesor emplea curiosos trucos...
Los alumnos van resolviendo los enigmas, que el maestro propone de una forma singular. La clase es una creación de todos. El aprender se transforma en una aventura.
Poco a poco, cada alumno se convierte en su propio maestro, en una fuente de conocimiento para él y sus compañeros. La vida se torna mágica: pueden vivirla desde su corazón, sin que las creencias les limiten “
Su título es: “Veintitrés maestros, de corazón – un salto cuántico en la enseñanza-“. En él se plantea un modelo educativo que se basa en descubrir la fuerza interior.
Hoy puede ser ciencia ficción...tal vez una semilla, pero si la nutrimos puede generar una forma totalmente nueva de enseñar, en la que el ser humano deja de sentirse víctima, para sentirse el creador de su propia vida.
Creo que su sensibilidad va en la misma dirección que la mía. Por eso, me atrevo a enviale* mi libro en versión digital. He decidido regalarlo persona a persona o institución a institución. Necesita volar...hacia lugares en los que pueda ser bien acogido. Si lo lee le agradecería cualquier comentario. Todos los amantes de la lectura sabemos que bastan cinco minutos con un libro para saber si es de nuestro interés, sólo le pido ese tiempo. Siéntase libre de enviarlo a las personas o asociaciones a las que este libro pueda ayudar. Gracias por su presencia. Le deseo felices creaciones…
Carlos González
P.D Mi blog es: www.ladanzadelavida12.blogspot.com
* El libro se puede descargar en mi blog

Aida Esther Pérez Lorenzo dijo...

Hola Carlos, quiero agradecer tu comentario tan espléndido y cercano y también que me hagas llegar tu libro, que no dudes comenzaré a leer en breve y recomendaré a aquellas personas que puedan estar interesadas.
Un afectuoso saludo,
Aida.